Una breve intro.
Son muchas las ocasiones en las que acumular, obtener, poseer... son un síntoma de crecimiento en la vida, sobre todo en los estilos de vida en donde lo material, supera lo espiritual.
No es este un articulito escrito para despreciar lo material y sólo valorar el crecimiento espiritual o del alma, pero si que intentaré exponer como evidencia el título, ocasiones en las que no tener o incluso, dejar de tener, sí es síntoma de crecimiento personal en todos los niveles, pues al fin y al cabo somos, como seres humanos, varias dimensiones. Espiritual, material, psicológica...
Cuando decides en tu vida hacer algo con ella y sobre todo intentar conocerte a ti mismo, para intentar aportar algo positivo en tu paso por este mundo, surgen en tu cabeza muchas preguntas: ¿Qué quiero?, ¿por qué he llegado a preguntarme cosas sobre mi mismo?, ¿tiene sentido el estilo de vida que llevo?, ¿qué estoy aprendiendo sobre mi forma de pensar/actuar?, ¿debo saber algo que aún desconozco sobre mi?...
Esta tarea y sobre todo las preguntas, son muy pocas las personas que pueden llegar a planteárselas, sin embargo, cuando llegas a este punto, lo mínimo que ya sabes es que ha habido una apertura de conciencia por tu parte y que además eres consciente de que son muchas cosas de las que vas a liberarte en tu vida, ya que no resuenan, con ese nuevo pensamiento. Justo es este el punto donde quiero tratar el tema de este post.
Cuando se realiza esta apertura de conciencia, en primer lugar sientes que no encajas en casi ningún lugar, en ningún trabajo, en ninguna forma de pensamiento específica... por lo que volverse muy independiente es un claro síntoma de ello. "No querer tener esa cita", "no tener que ir a ese lugar", "no tener que hacer eso, con fulanito"... Esa sensación de (no) tener que, ya abre una puerta al cambio y crecimiento personal.
Más tarde es muy probable sentir como tus emociones se equilibran y te das cuenta de que esa voz interior (que te has percatado de que la tienes), te dice que ya es mejor no tener esa casa tan grande, ese coche tan caro o esa relación que se sostiene gracias al coche y a la casa, y que muy posiblemente, al dejar todo eso atrás, sientas perder algo de peso (real y psicológico).
OJO: NO DIGO NI QUIERO DECIR, que tener una casa grande o ese coche de lujo sea en nada, incompatible con la autoconsciencia, ni el trabajo interno. Puede ocurrir esa especie de disonancia cognitiva cuando sientes que ambos (como en el ejemplo), no sirven exclusivamente, para lo que son, puras cuestiones prácticas y no de obtención de estatus o poder, y estos como símbolos de ello. Pues creerse mejor, superior, tener más confianza o autoestima, por una posesión, si que es a mi juicio, incompatible, con un desarollo personal sano.
Aclarado este punto, las relaciones personales sufren una gran transformación en este camino, pues te darás cuenta de cómo de importante es despojarse de personas que no cuadren con tu crecimiento (por ejemplo que te criqtiquen por como piensas o por haber dejado incluso de pensar de una forma. O que no vean con buenos ojos la dedicación a nuevas y valorables actividades en tu crecimiento tales como, madrugar para andar antes del desayuno o crear un blog para escribir, en lugar de luchar por superar pruebas para obtener ese "gran trabajo" en la administración pública). En definitiva, rodearse de los mejores compañeros y amigos e incluso familiares, que desde su forma de ser, puedan contribuir a tu desarrollo personal, será la mejor opción. El apoyo emocional o simplemente el respeto de la consecución de tu "nuevo yo" en potencia ya indica quienes son las buenas compañías.
Dejar atrás muchas cosas en tu vida es muy probablemente, buen síntoma de crecimiento. Tampoco quiero entrar a valorar si es mejor tener más o menos o si el minimalismo (bien entendido) es la mejor forma de vida. Lo que si es muy cierto que aprender a vivir con menos y sobre todo con lo que es práctico y necesario o cubre una necesidad real de crecimiento, sería otro síntoma por un aspecto muy claro. Ahora nos ponemos a nosotros mismos como foco de crecimiento. Todo aquello que no cumpla esa verdadera función, se va de nuestra vida, o incluso vuelve pero de una forma diferente.
De este artículo se pueden desgajar muchos debates paralelos, pero la tesis fundamental y que humildemente espero haber podido expresar, se encuentra en el título.
MUCHAS GRACIAS POR PARARTE A LERR.
@astrolog_studio
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